Resumen |
La Directiva tiene por meta fomentar la eficiencia energética y los servicios energéticos, así como desarrollar mercados para estos servicios y con el objeto de contribuir a la protección del medio ambiente y a la seguridad del abastecimiento energético.
Está concebida para contribuir a la eliminación de las barreras de carácter informativo, financiero, institucionales, etc., que impiden la realización del considerable potencial de ahorro de energía que existe en todos los Estados miembros. A ese fin, establece requisitos en los siguientes ámbitos: incremento de la información; mejora de la cualificación y acreditación de proveedores de servicios energéticos, así como de la eficiencia energética; fomento de instrumentos financieros para ahorrar energía; modificación de las estructuras tarifarias; desarrollo de sistemas de financiación; perfeccionamiento de las auditorías energéticas y mejora de la medición y la facturación. |