El Tratado de la Comunidad de la Energía pretende crear un mercado interior de la energía entre la Comisión Europea y los países no pertenecientes a la UE de la región sudeste de Europa, incluyendo asistencia mutua y una posible política común externa de comercio energético.
Específicamente, el Tratado intentará establecer un suministro energético fiable, algo indispensable para el crecimiento económico de la zona. De este modo, también se pretende incrementar los estándares relacionados con el medio ambiente en la UE y fomentar un clima de investigación y de reducción de riesgos, además de permitir el desarollo económico y la estabilidad social en la región.
Por último, uno de los objetivos marcados por la Comisión es asegurar el acceso de la UE a las reservas de gas en el área del Caspio y de Oriente Medio, mejorando la diversidad y la seguridad de abastecimiento. |